Resilientes
30 años después de los acuerdos de Oslo, unos acuerdos con los que se esperaba solucionar el conflicto histórico entre Palestina e Israel, la ocupación colonial de los territorios palestinos sigue materializándose.
30 años después de los acuerdos de Oslo, unos acuerdos con los que se esperaba solucionar el conflicto histórico entre Palestina e Israel, la ocupación colonial de los territorios palestinos sigue materializándose.
Imagínate ser refugiado en tu propio país y que un muro de hormigón te separe de tus vecinos. Este es el día a día de la población palestina que vive en la Cisjordania ocupada.
Desde ahora y para siempre me veo en la obligación de apoyar la causa palestina. Algo que más allá de las atrocidades del régimen del apartheid israelí, es lo que compone la vida de gentes tan maravillosas como las palestinas y su cultura de resistencia.
A veces parece que el conflicto israelí-palestino se base solamente en una presentación de argumentos y que hace falta posicionarse con los que parezcan más convincentes. No podemos dejar de recordar que ambas posiciones no son equivalentes.
A pesar de verlo mil veces por la pantalla, nos impactó muchísimo en directo. Kilómetros de apartheid que se combinan con tiendas de 'souvenirs', pues las personas palestinas que viven allá también tienen que ganarse la vida con lo que pueden.
Llegamos a casa de Abu Aiham, nuestro primer destino. Nos recibe con la mirada azul, un rostro redondo y coronado con unos cuantos cabellos esparcidos y bien peinados.
Cuando pienso en Palestina, acuden a mi mente: las risas de las mujeres de la Qabalan Women’s Cooperative y las de las seis mujeres brigadistas que viajamos juntas en las Brigadas de Solidaridad.
El verano de 2017, la Brigada de Palestina conoció de primera mano la vulneración de derechos que sufre el colectivo campesino, concretamente en Cisjordania. A partir de su experiencia sobre el terreno, editaron un seguido de documentos para mostrar, en voz de los afectados, la resistencia diaria del campesinado para mantener sus tierras.
Cuando miro atrás y recuerdo mis Brigadas, un regusto agridulce envuelve estas semanas en Palestina (donde hice la Brigada) e Israel (omnipresente en Palestina y donde pasé los cuatro últimos días).
En una entrevista en la Associació Barcelonès Jove, Gemma destaca el enriquecimiento que supone la experiencia con las Brigadas en Palestina. “Te permite conocer una nueva visión de la realidad. Te desmonta, y luego tienes que volver a montarte”.