Voces brigadistas

Brigadas de Solidaridad en Palestina

¿Por qué las Brigadas? ¿Por qué Palestina?

En agosto de 2015 tuve la gran suerte de poder vivir las Brigadas de Solidaridad en Palestina. Estando allí, escribí algunas vivencias, algunas reflexiones y al volver, al explicar mi experiencia las personas con las que me reunía, me encontré con una pregunta recurrente. ¿Por qué Palestina? Mi primera respuesta es que como dicen los árabes hay cosas en la vida que son maktub, están escritas, son tu destino…

Desde pequeña, en el colegio, me enseñaron de qué iba eso de la solidaridad, y cuánta gente en el mundo hay que no vive tan bien como yo. Y desde entonces, he tenido el sueño de poner mi granito de arena. Pero nunca fue el momento, hasta que llegó.

Un día, a través de mi buena amiga Carmen llegó a mis manos la publicidad de una Brigada Solidaria que organizaban la Fundació Pau i Solidaritat i l’Associació Catalana per la Pau, las cuales  tienen su sede en el mismo edificio de CCOO Barcelona. Fui a conocer a Tere, la coordinadora del proyecto, y después de hablar con ella tuve claro que quería formar parte de la Brigada en Palestina. Los motivos son obvios. Mi sueño de colaborar, mi amor por viajar y por la lengua árabe y mi interés por el mundo árabe y musulmán.

Y así me encuentro ahora orgullosa de poder relatar mi viaje y compartir mi experiencia. El objetivo de la brigada era hacer que se conozca el trabajo las entidades organizadoras con asociaciones locales en Palestina. En este caso nuestra misión era acercarnos a los proyectos que la Associació Catalana per la Pau tiene con Palestinian Farmers Union y Sunflower Association, grabar, fotografiar los proyectos y la importancia de estos en la vida de los palestinos. Pero es evidente que no puedes ir a visitar un proyecto y volver. Los palestinos te abren sus brazos, sus casas, sus vidas y te muestran su día a día y eso es lo más importante de este viaje, lo que más me ha marcado, lo que se ha grabado en mi mente y en mi corazón.

Antes del viaje nos reunimos varias veces para conocer el grupo que íbamos a formar y para tener unas nociones sobre los proyectos. El grupo estaba formado por 6 personas que no nos conocíamos de antes. Somos 6 personas totalmente diferentes, con nuestros trabajos, estudios, intereses particulares pero con un interés común: Palestina, territorio del que he sabido desde que tengo uso de razón que vive en conflicto y ocupación. Tierra de la que me hablaron en las clases de religión y en las noticias. Hogar de algunos amigos que se refieren a ella con tristeza y nostalgia. País del que hablamos mucho y sabemos poco.

Mis compañeras y compañeros de viaje Núria, Alfons, Txell, Carlos y Mei, mis nuevos amigos, con los que he vivido momentos emocionantes, he compartido risas y lágrimas, tensión, relax, complicidad, secretos, travesuras y con los que espero seguir compartiendo proyectos. Los seis, con los nervios a flor de piel y la incertidumbre de lo desconocido nos reunimos en el aeropuerto el día 1 de agosto para emprender nuestra aventura.

Y ahora, que estoy aquí, pero un trocito de mí se quedó en Palestina, me siento comprometida con aquellos que me abrieron sus puertas y sus corazones y creo que debo compartir mis experiencias y recomendar esta aventura a cualquiera que crea en la justicia y en los derechos humanos y que esté dispuesto a poner un poco de su tiempo en defenderlos. Formar parte de las Brigadas es una experiencia que marca un antes y un después. Hay que vivirlo.

Texto de Montse Sánchez (Brigada de Palestina 2015)